Gente de Cole

«EL COCILÓN DEL CLÚ» ES BARRIO EN ESTADO PURO

El restaurant está en Conesa y Virrey Arredondo.

-Te cuento la historia, ¿tenés tiempo?
Lucas Zacsek toma un sobro de agua mineral y se prepara para develar el motivo del nombre de su restaurant. El Cocilón del Clú está ubicado en Conesa y Virrey Arredondo, en una tranquila esquina, protegida por el verde intenso de las arboledas y revestida por los adoquines de dos tradicionales callecitas que se cruzan a esa altura del barrio.
-Sí, por supuesto.
La pregunta inicial -mucha gente se la ha hecho en estos cuatro años que el local lleva abierto- está formulada. Luego,  se dispararán otros interrogantes que el propio Lucas seguirá respondiendo.
-Mi viejo, Hugo, era tipo especial. Muy sociable. En casa éramos cuatro hermanos y siempre estaba llena de amigos. Ellos se quedaban a comer y papá charlaba con todos. Un fenómeno. Tenía la habilidad de hablar y que vos no sepas lo hacía en serio o en joda. Y siempre que venía uno por primera vez le preguntaba: ¿Vos conocés el Cocilón del Clú? Se quedaban mudos, nadie sabía lo que era. ‘Si no lo conocés no existís. Averigualo’, los desafiaba. Pero nadie nunca supo qué era. Ni siquiera nosotros. Cuando abrimos, teníamos algunos nombres en mente, y quedó éste. Mi viejo falleció, pero en sus últimos meses de vida pudo disfrutar del Cocilón…»

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Lucas, el propietario, detrás del mostrador.

Lucas también tiene su propia historia. Una historia que merece ser contada:
-Desde mis 20 años, me dedico a organizar fiestas. Hoy, con 41, lo sigo haciendo, aunque sólo como un complemento. El tema es que llegó un momento que vivía a contramano de mi familia. Mis hijos, Joaco y Juana, estaban creciendo y yo me acostaba cuando ellos se levantaban. Tenía demasiado tiempo libre. Un día de marzo de 2011 me vine al boliche de Toti. Un tipazo. Le dije: «Quiero poner una restaurant acá». Era esta misma esquina, si bien Toti tenía una especie de panadería-café. Le insistí hasta agosto, día tras día. Para mí era un desafío. Jamás me dio bolilla.  En noviembre me llamó a mi casa. Estaba cansado y con ganas de largar. Ya tenía 70 años. A mí se me había pasado la calentura, casi me había olvidado. Pero durante todo el verano lo evaluamos y terminamos arreglando. Toti se fue a visitar a su familia a Misiones. Se iba a quedar dos semanas y se quedó tres meses. Volvió rejuvenecido. Acá sigue viniendo, lo mismo que sus hijos, que me felicitan por lo que hicimos».
A criterio de Lucas, el lugar tiene un magnetismo especial: «Lo tiene el negocio, pero además en la esquina hay algo: los árboles, la calma. Una esencia. Es un oásis en medio de la locura de Buenos Aires. El lugar está como perdido, por estas calles no salís a ninguna avenida…»
A pesar del presunto aislamiento que describe Lucas, El Cocilón consiguió atraer una buena clientela: «Yo nunca hice publicidad. Se dio sobre todo gracias al boca a boca», apunta, modestamente. El restaurante tiene un estilo: Bar y Cocina de Barrio, es su lema. Su dueño, asegura que gastronómicamente, confluyen la buena parrilla con otros elementos adaptados a lo moderno: «Buenas ensaladas, pastas caseras, minutas. Todo fresco y hecho en el momento. Quizás tengas que esperar porque nada es precocido, pero nunca te vas a ir disconforme con la comida».
La decoración juega su rol importante, tanto en el interior como afuera, con esas luces de colores que le dan un importante toque característico. «Está pensado para la familia, para el barrio. Mi propia familia y mis amigos me ayudaron a ponerlo así. El Cocilón siempre está concurrido. Los precios son accesibles…», asegura Lucas, quien en forma personalizada se encarga de todo tipo de tareas, pese a contar con sus empleados: «Me gusta atender bien a la gente, ese es mi fuerte. Y también disfruto cuando me convierto en parrillero, camarero, de todo».
El entrevistado pretende que la mención para dos personas muy importantes en su vida, no queden al margen de la nota. «Emilia, mi mamá, no vive cerca pero viene cada tanto. Y por supuesto, mi esposa. Se llama Grisel, como el tango…».
Dirección: Conesa 1299.
Teléfono: 4553-2484
Facebook: El Cociló del Clú

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