Deportes La Normanda

Los jugadores de los jueves: «Mientras podamos, éste será nuestro lugar»

Hay un grupo de amigos que cada jueves por la mañana, se reúne en el club para jugar al padel y a continuación, para comer juntos. Dicha reunión se da invariablemente, desde hace casi 15 años. Pero no se trata de cualquier grupo de amigos sino que es, sin duda, el más experimentado de La Normanda, ya que sus edades, van desde los 69 hasta los 78 años. Un jueves de agosto, los entrevistamos a la hora del almuerzo.

Manuel «Manolo» Furmansky, 78 años.

«Hace 20 o 25 años que juego al padel. Yo no era del grupo de los muchachos. Un día me llamaron porque faltaba uno, y a partir de ahí me enganché. Empezamos en una cancha, pasamos por otras tres o cuatro y terminamos en La Normanda. De acá ya no nos vamos, por la gran atención que tienen para con nosotros. Me gusta todo: la cancha, la comida, la luz, la pelota… Estamos muy contentos y cada vez que venimos, entramos como si esta fuera nuestra casa».

Raúl Busset, 70 años.

«En este momento estoy lesionado pero formo parte de este grupo hace como 30 años. Empecé con el padel gracias a la insistencia de Luis. Nosotros éramos tenistas; en realidad, lo seguimos siendo. Este es el lugar donde nos encontramos todos los jueves y que no dejaremos porque nos mantiene muy unidos. Es algo imperdible. El grupo lo conforma más gente: está Hugo, que se fue a vivir a Miami y cada tanto vuelve. Incluso calcula para llegar los jueves, reunirse con nosotros y volver a Miami después de jugar. Además tenemos a Jorge, que a pesar de estar en Mendoza por razones de trabajo, suele planificar sus viajes para no perderse esto».

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Mario «Coco» Epelbaum, 70 años.

«Todos hemos tenido una vida deportiva muy activa, ya que más allá del padel y el tenis, también jugamos al fútbol en la Sociedad Hebraica Argentina. Con respecto a los jueves, para nosotros es fundamental almorzar juntos. La pasamos realmente bien. ¿Quién es el mejor? El señor Manolo. El capanga. El capitán. Es quien realmente juega al padel. El resto, tratamos de acompañar. La metodología de juego es un dos contra dos, y vamos rotando, intentando armarlo lo más parejo posible. Antes jugábamos en dos canchas, y aquí es importante mencionar que fuimos más jugadores, pero dos fallecieron: Máximo Waisburg y Víctor Beja.  También se da que llamamos a otros amigos cuando necesitamos cubrir algún lugar si alguien de nosotros debe faltar por razones de fuerza mayor».

Luis Wasserman, 70 años.

«Casi todos tenemos nuestras raíces en Hebraica. Incluso representamos al club en tenis. Según el amigo Coco, estamos en la categoría pre-nicho. Éramos +65 y ahora entramos en +70. El único infiltrado es Manolo, que es de Macabi. Pero hay que reconocer que es el mejor, además es el que lleva el grupo adelante. Más allá de eso, juegues o no, tenés que estar para comer, que es lo mejor que nos puede pasar. Después del mediodía, cada uno continúa con sus quehaceres habituales».

Néstor Denn, 69 años.

«Yo soy el bebé del grupo (risas generales). Es un momento muy especial éste de los jueves, significa que podemos mantener esta amistad. Cada tanto, si es factible, también nos vamos juntos a la playa y salimos con nuestras mujeres. ¿Qué opinan nuestras familias? Que no deberíamos jugar más al padel, pero no les damos pelota (más risas). Nos dicen que hace mal, pero bueno, lesionados y todo, es parte de nuestras vidas y no lo vamos a cambiar. Y con respecto a La Normanda, luego de pasar por varios lugares elegimos quedarnos por sus instalaciones, por su comida… Más de diez años no creo que sigamos jugando, pero mientras podamos éste será nuestro lugar».

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