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Carnicero en La Tierna Tierna, maestro de boxeo en Juventud de Belgrano

Hace 28 años, Carlos Bragil puso La Tierna Tierna, la afamada carnicería de Freire y Céspedes. Pero además, en el gimnasio de Virrey Avilés y Freire, se dedica a enseñar boxeo. «Este deporte es lo que amo», le confesó a La Voz de Colegiales. 

Planamente identificado con el barrio, el protagonista de esta nota es conocido por el vecindario por ser el dueño de una de las carnicerías de mejor reputación de la zona. Pero además, tiene una faceta -para muchos desconocida- que desarrolla a pocas cuadras de su local. De ambas cosas conversó con La Voz de Colegiales: 

 EL CARNICERO. 
«Nací en Ravignani entre Córdoba y Niceto Vega. Me mudé al barrio en el 76. Pero soy carnicero desde los 15 años. Empecé como ayudante  y fui aprendiendo. A usar bien el cuchillo, a descuartizar, a limpiar la carne, a despachar… Son oficios que llevan años aprenderlos».
«Estuve 20 años en Moldes y Sucre. Acá me instalé en 1988. En este negocio había un jardín y un garage. Yo vivo al lado, tardé como tres años en armar la carnicería».
«Para que esto ande bien hay que respetar ciertas cosas: que la limpieza sea 10 puntos, igual que la presencia de los que atienden. Hay que pesar la mercadería de modo exacto, cuidar que los productos estén frescos. ¿El precio? Ese es un tema. Si uno en este rubro privilegia el precio, la calidad se va al diablo. Porque no te van a dar buena calidad a un precio que no puede ser».
«Hay gente que se pregunta cómo puede ser que el asado tengo valores tan diferentes en ciertas carnicerías. Es porque existen cosas oscuras. Antes en este oficio se trabajaba de noche. A las 4 AM descargaban los camiones. Hoy te lo roban. Tenés que salir de día y andar con custodia. Existen quienes compran esa carne robada y después tienen el mejor precio: venden barato, y encima quedan como el bueno de la película.  El año pasado a una empresa que me trae los pollos le robaron el semis con más de mil cajones adentro. Son cosas que la gente no sabe, y tampoco tiene por qué saberlas. Pero sí, lamentablemente, la competencia desleal es muy grande».

Jorge y Nelson atienden la carnicería al igual que Carlos, siempre con una sonrisa.

 EL MAESTRO DE BOXEO.
«El gimansio anda muy bien. El grupo trabaja en forma recreativa y yo trato de que sea sano y respetuoso. Que haya un buen ambiente, con buena gente. Hay de todas las edades: desde los 12 o 13 años, hasta papás que vienen con sus hijos. También tenemos alumnas. Y yo estoy contento porque esto es algo que amo».

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«Siempre pienso que sería lindo tener algún boxeador que compita, que uno pueda ir llevándolo, en lo posible desde cero. Porque en boxeo, si no le enseñaron bien, corregir es casi imposible. Si eso se da, bienvendio… El tiempo dirá. De todas formas, se le enseña lo mismo a un chico que quiere practicar en forma reacreativa, que a otro que el día de mañana quiera ser boxeador. El esmero que pongo es idéntico. A este deporte yo lo amo, por eso no hago diferencias con nadie».
«Mi sueño era ser boxeador y entrenaba duro para serlo. Pero a los 19 años me agarró hepatitis y mi carrera se truncó. El dolor por esa frustración me duró años. No podía ni siquiera escuchar hablar de boxeo. Hasta que lo fui superando y me dediqué a enseñar. Pero hay veces que todavía hoy, me vuelve aquella sensación amarga».
«Antes, el nivel de enseñanza y aprendizaje era mayor. Hoy, hay chicos que vienen con montones de problemas. Y les cuesta aprender. Pero uno no se resigna. Por lo menos, colabora, tratando de sacarlos de la calle y cumpliendo una función social. Pero el boxeo es un algo muy puntual, donde se debe luchar muchas veces contra la ignorancia, y ejercer una docencia completa, conduciendo al chico primero en la parte humana, convenciéndolo de que los golpes en la cabeza no son comida. El golpe con guante no te duele, pero adentro lastima. Si el chico logra entender lo peligroso que es y te hace caso cuidándose, vos vas a conseguir un avance terrible. El boxeo es hermoso, pero enseñarlo no es fácil. Es el arte de pegar, y que te peguen lo menos posible».

Horario:  De lunes a jueves, 20 a 22 hs.

Para los interesados en inscribirse o consultar: Tel: 4552-4281/6591. Cel. 156973-0639

Aquí podés ver un video de su trabajo en el Gimnasio del club Juventud de Belgrano:

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